Sexualidad
Juguetes
que vibran
¿Dónde queda el hombre
si la mujer le encuentra sustitutos más eficaces e
incansables? ¿Hasta qué punto me acostumbraré
a ellos si me dan más placer que los hombres?
Los juguetes sexuales
están de moda. Hoy, se utilizan habitualmente estos
incansables amantes artificiales. Una de cada cuatro mujeres
les gusta usarlos.
Sin embargo, no estamos hablando
de algo tan moderno como se cree. Los consoladores
son tan antiguos como la humanidad.
Existen modelos fálicos en piedra encontrados en yacimientos
mesopotámicos, egipcios, sumerios..., pinturas y esculturas
griegas y egipcias representando a mujeres haciendo buen uso
de tales artificios convenientemente untados con aceite de
oliva. Escritos antiguos señalan su uso desde hace
más de cinco mil años.
Existen escritos afirmando que entre las griegas florecía
un extenso mercado de estos objetos y se intercambiaban las
direcciones de los artesanos más destacados y originales
en cuanto a diseño y calidad de fabricación.
Siempre ha existido un gran mercado para los vibradores.
Si las mujeres no se masturbasen, como parece que le gusta
creer a la sociedad, resulta incomprensible que los fabricantes
y vendedores de este tipo de juguetes no quiebren. Al contrario,
parecen prosperar cada vez más. Pero eso no es porque
las mujeres se masturben impulsadas por un ambiente más
permisivo que en otras épocas, sino porque se atreven
a reconocerlo más y se tomó conciencia de este
hecho.
Dentro de los juguetes eróticos se
encuentran también los aceites lubricantes, que intensifican
las sensaciones, geles, lencería, etc. Estos juguetes
sirven para divertirse, a solas o en compañía.
Aunque los visitantes de sex-shops
son principalmente hombres, la gran mayoría de los
artículos que compran son juguetes destinados al uso
femenino. Los hombres suelen comprar, sobre todo juguetes
eróticos que también se puedan utilizar
en pareja. Aunque también se venden una gran cantidad
de objetos para ellos.
Más de la mitad de las ventas de juguetes eróticos
las constituyen los vibradores y los estimuladores de todo
tipo, así como bolas chinas y las lenguas, con o sin
vibración.
Las películas y los lubricantes ocupan un segundo lugar
en las ventas. Mientras que la lencería sensual
ocupa recién un tercer lugar.
Polvos dorados que seducen, lociones que se aplican en "las
partes íntimas" (de él y de ella) que intensifican
el clímax, perfumes con feromonas para después
del baño y panties vibradoras, son tan sólo
algunos de los ítems que ofrece el mercado. Como también
anillos erectores y preservativos de todos los diseños,
dibujos y colores.
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