Para algunas personas, tener relaciones sexuales sin penetración equivale a no tener penetración vaginal. Para otras personas equivale a no tener ningún tipo de penetración: ni oral, ni anal ni vaginal. Algunas personas también creen que toda relación sexual que implique cualquier tipo de penetración es demasiado riesgosa para ser llamada “sexo seguro”. Sin embargo, muchas personas eligen tener sexo oral y anal — a veces para evitar embarazos o “preservar la virginidad”.
Al igual que otras formas de control de la natalidad, esas prácticas evitan que el esperma ingrese a la vagina y por lo tanto impiden el embarazo.
Las relaciones sexuales sin penetración ofrecen aproximadamente 100% de protección para prevenir embarazos no planificados. Pero es posible que se produzca un embarazo si el semen o el líquido de pre-eyaculación ingresan a la vagina. El líquido de pre-eyaculación es similar al semen. El mismo puede contener espermatozoides. Y sale del pene antes de que el hombre eyacule.
Las relaciones sexuales sin penetración reducen en gran medida el riesgo de contraer VIH/SIDA y muchas otras infecciones de transmisión sexual.
Las relaciones sexuales sin penetración
- pueden considerarse sexo seguro si no hay intercambio de semen y fluidos vaginales
- pueden ayudar a incrementar la confianza y la intimidad en la pareja
- pueden hacer que el juego previo al acto sexual dure más
- pueden ayudar a algunas mujeres a tener orgasmos más placenteros.
- dan una solución cuando no se dispone de otro método de control de la natalidad
Formas de relaciones sin penetración
- Besos — Muchas personas experimentan con las distintas formas de besarse. Les puede gustar besarse las orejas, el cuello o los hombros, como también otras partes del cuerpo.
- Masturbación — Muchas personas disfrutan de la masturbación —estimular sus propios órganos sexuales. Es la forma más común de practicar la sexualidad. Es posible masturbarse individualmente o en pareja. Además, pueden abrazarse o besarse mientras lo hacen. También se pueden observar mientras lo hacen, lo cual puede ser excitante y una buena manera de aprender lo que le gusta a su pareja.
- Masajes eróticos — Muchas parejas gustan de masajearse el uno al otro. Para esto, se tocan y acarician los órganos sexuales. Pueden usar las manos, el cuerpo o la boca. Se pueden turnar ayudándose mutuamente para alcanzar el orgasmo. A veces las parejas utilizan aceites y lociones para aumentar el placer. Tocarse también es una buena manera de aprender lo que le gusta a su pareja.
- Fricción de cuerpos — Muchas parejas frotan sus cuerpos uno contra otro — especialmente los órganos sexuales —para obtener placer y alcanzar el orgasmo. A algunas parejas les gusta hacer esto mientras se bañan.
- Fantasías — Las parejas pueden leer narraciones eróticas o ver películas excitantes mientras están juntas. También puede ser muy excitante compartir fantasías sexuales. Esto se puede hacer en persona, por teléfono, por medio de Internet o a través del correo electrónico. También puede ser divertido realizar las fantasías de cada uno. A algunas personas les gusta disfrazarse y usar accesorios para aumentar la diversión.
- Juguetes sexuales — Entre estos se incluyen los vibradores y consoladores. Se pueden usar para explorar y acariciar el cuerpo. Se pueden poner condones en los juguetes que se introducen en la vagina o el ano. Si los integrantes de la pareja comparten el mismo juguete es necesario usar condón. Se debe utilizar un condón para cada uno y también para cada parte del cuerpo. Es necesario lavar los juguetes sexuales —cada juguete requiere distintos cuidados de limpieza.
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